Métrica útil y métrica de vanidad
El criterio, en una frase: una métrica sirve si existe algún valor plausible que cambiaría lo que hacemos. Si ningún resultado imaginable alteraría el plan, lo que se está midiendo es decoración.
Aplicado al corpus, la diferencia es nítida:
- «Las impresiones han subido un 20 %» no cambia nada por sí solo. No dice qué hacer distinto la semana siguiente.
- «El tráfico del grafo-cern viene de organizaciones científicas» sí cambia algo: es la señal que decidiría invertir la prioridad entre español e inglés planteada en objetivo-consultoria-internacional.
De ahí la regla de higiene: cada métrica del corpus declara, antes de empezar a medirla, qué decisión alimenta. Una métrica que no puede declararla no se recoge, por interesante que parezca.
Este eje tiene un riesgo propio y conviene nombrarlo. bucle-prestigio sostiene que el trabajo no busca conversión inmediata sino construir evidencia, y esa tesis es cierta — pero también es la coartada perfecta para justificar cualquier número que suba y descartar cualquiera que baje. Si nada puede refutar la estrategia, la estrategia no se está midiendo, se está defendiendo.
El antídoto es acordar de antemano qué resultado se consideraría malo. Una estrategia que no admite ese enunciado no es evaluable a doce semanas ni a doce meses.
Topology
- Forma parte de: control
- Trata sobre: bucle-prestigio — la tesis que hay que poder refutar.
- Fundamenta: objetivos — sin este criterio, los objetivos se fijan sobre métricas que no deciden nada.